
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) convocó este miércoles de manera urgente a una concentración y vigilia en las afueras de El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en Caracas.
La movilización ciudadana busca acompañar y respaldar a los familiares de los detenidos, quienes denuncian estar siendo revictimizados ante informaciones sobre supuestos traslados hacia otros centros de reclusión del país.
Bajo la consigna “SOS El Helicoide”, la organización civil denunció que estas acciones ocurren tras 147 días de lo que califican como promesas de “excarcelaciones incumplidas” por parte de las autoridades, una situación que mantiene a las familias en un constante estado de dolor, incertidumbre y angustia ante la falta de respuestas claras sobre la situación jurídica de sus seres queridos.
“No podemos normalizar este ciclo de falsas promesas y sufrimiento. Nos reunimos en vigilia para exigir verdad, respeto y libertad”, manifestó el comité a través de sus canales oficiales, fijando el encuentro para la tarde de este mismo miércoles a las puertas del recinto.
Denuncias de traslado de presos políticos
La convocatoria de emergencia coincide con crecientes denuncias públicas sobre movimientos y traslados de prisioneros políticos desde los calabozos de El Helicoide hacia otros establecimientos penitenciarios.
Fuentes vinculadas a la defensa de los derechos humanos y familiares han alertado sobre la opacidad con la que se estarían ejecutando estas medidas, lo que ha encendido las alarmas debido al riesgo de aislamiento y al recrudecimiento de las condiciones de reclusión para los detenidos.
Para los familiares, la posibilidad de traslados inconsultos no solo dificulta el seguimiento de las causas judiciales y las visitas de sustento, sino que representa una ruptura de los compromisos institucionales previamente anunciados sobre el destino de los privados de libertad.
Marco Rubio aseguró que El Helicoide había sido cerrado
Este escenario de opacidad y movimientos internos coincide con el debate internacional generado por las declaraciones del secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio.
El funcionario estadounidense celebró públicamente la supuesta clausura definitiva de El Helicoide, catalogándolo históricamente como un centro de torturas y asumiendo su cierre como un hecho consumado tras los compromisos diplomáticos e institucionales alcanzados con el gobierno venezolano a principios de año.
Sin embargo, la celebración de la comunidad internacional contrasta con la realidad en el terreno.
La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) desmintió categóricamente las afirmaciones de Rubio, aclarando de forma pública y contundente que las instalaciones de El Helicoide siguen estando completamente operativas y bajo la administración del Sebin.

