
El ex preso político venezolano que protagonizó un tenso enfrentamiento con Nicolás Maduro al final de su primera audiencia en un tribunal federal de Nueva York reveló que no pudo contenerse ante lo que consideró el cinismo del gobernante depuesto al presentarse como “un hombre de paz”.
Pedro Rojas, quien trabaja actualmente con el partido opositor Primero Justicia y es conocido por su activismo contra el gobierno venezolano, explicó en una entrevista con la W Radio los motivos que lo llevaron a interpelar directamente a Maduro durante uno de los momentos más tensos del proceso judicial.
“No me pude contener ante ver a este criminal, porque eso es lo que es Nicolás Maduro Moros, al verlo con esa… no digamos tranquilidad, pero al presentarse como un hombre de paz, como un hombre tranquilo, como un hombre de Dios. La verdad que esa palabra ‘hombre de Dios’ retumbó en mí por dentro porque recordé a cada uno de los venezolanos a los que Nicolás Maduro jamás le respetó sus derechos. En ese momento es en donde le digo que un hombre de Dios soy yo; ‘tú no eres un hombre de Dios’”, explicó Rojas en la entrevista.
¿Cómo vio a Nicolás Maduro durante la audiencia?
Según explicó Rojas, vio a un Nicolás Maduro “desorbitado desde todo punto de vista, el tipo de persona que no logra entender en qué zona está. Pero luego quiso intentar hacer un show cuando se refirió a ser el presidente constitucional de Venezuela, prisionero de guerra y que se adhería a la Convención de Viena”. Ahí el juez lo llamó a derecho y dijo que solamente tenía que responder exclusivamente lo que se le estaba preguntando.
“Vemos a un Maduro que sabe el show qué está haciendo. Él sabe la posición que está tomando de mártir, de inocente, de un hombre de paz, cuando quienes conocen a Maduro y a su régimen saben las atrocidades que ha hecho dentro de Venezuela”, agregó.
El papel de Cilia Flores
Rojas dijo que lo que más rescataría de los 32 minutos que duró Maduro en la sala, fue el alejamiento entre él y su esposa. “Solamente los dividía una silla, pero entre él y Cilia Flores no hubo un contacto visual en ningún momento. Mi enfoque fue mucho más a Maduro. No duré mucho tiempo viendo a Cilia, pero Maduro nunca volteó a ver a Cilia, ni siquiera cuando le leyeron los cargos a ella”.
Narró que ella “parecía una abuela que la habían encarcelado por temas de narcotráfico. Una mujer con una voz muy callada, una voz muy tímida, con un rostro que se ve que ha llorado mucho. Yo no vi a una Cilia desconcertada, vi a una Cilia consciente de la realidad. No es la Cilia Flores que tanto daño le hizo a Venezuela”, subrayó.
Así fue la audiencia de Maduro
El ex preso político relató que Maduro ingresó a la sala después que el público ya estaba ubicado. “La primera impresión fue esa burla del decir, mirar al público y decir: ‘Happy new year’. Eso fue en la entrada de Nicolás Maduro”, recordó.
Rojas señaló que a medida que avanzaba la audiencia, escuchar a Maduro referirse a sí mismo como “presidente constitucional de Venezuela”, “prisionero de guerra” y afirmar que “fue secuestrado” resultó insoportable para quienes conocen la realidad del país.
“Era para nosotros, los que sabemos los embates de la dictadura, de las torturas… cuando veíamos todo esto decíamos los que hemos sido presos: ‘Pero qué cínico es este tipo’”, manifestó el activista.
Un momento tenso
Fue entonces cuando decidió actuar. “Yo sentí un compromiso conmigo mismo, de tener que enfrentar a este señor en nombre del pueblo venezolano. Y en efecto, mis palabras fueron muy claras: ‘Nicolás Maduro, eres un criminal y vas a pagar por todo el daño que le has hecho al pueblo venezolano y a los Estados Unidos de Norteamérica’”, relató Rojas.
El incidente ocurrió durante la audiencia del lunes en el tribunal federal de Manhattan, donde Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de cargos de narcotráfico y narcoterrorismo.
Según reportes de medios que cubrieron la comparecencia, el momento más tenso se produjo al finalizar la sesión, que duró cerca de una hora. Cuando Rojas le gritó en español a Maduro que “pagaría” por lo que había hecho, el líder venezolano se giró y respondió: “¡Soy un presidente secuestrado! ¡Un prisionero de guerra!”, antes de ser escoltado fuera de la sala junto a Flores.
El activista fue retirado del recinto por personal de seguridad mientras Maduro era conducido por alguaciles estadounidenses.
La estrategia de Maduro
Durante la audiencia ante el juez Alvin Hellerstein, Maduro había insistido previamente en su condición de “presidente constitucional de Venezuela” y afirmó: “Me capturaron en mi casa de Caracas”.
El magistrado lo interrumpió y le recordó que habría “un momento y un lugar” para exponer esos argumentos.
Al definirse como “prisionero de guerra”, Maduro busca presentar su captura no como una operación policial, sino como una acción militar, lo que según el derecho internacional y la Convención de Ginebra implicaría un trato diferente. Un prisionero de guerra es un combatiente legal capturado durante un conflicto que no enfrenta juicios por ser miembro de una fuerza hostil y generalmente es liberado al final de un conflicto, en lugar de ser condenado por un juez. Sin embargo, expertos legales consideran que esta afirmación tendrá poca repercusión en su caso, que se procesará como una causa penal común.
Cargos que enfrenta Maduro
Maduro enfrenta cargos que incluyen conspiración para cometer narcoterrorismo y participación en una red destinada a traficar cocaína hacia Estados Unidos con el apoyo de grupos criminales y organizaciones terroristas, entre ellas las disidencias de las FARC, el ELN, el Cartel de Sinaloa y el Tren de Aragua.
También se le acusa de poseer y trasladar ametralladoras y dispositivos destructivos vinculados al tráfico de drogas.
El abogado de Maduro, Barry Pollack, indicó ante el tribunal que su cliente no solicitará la libertad bajo fianza por ahora, aunque podría hacerlo más adelante. La próxima audiencia está programada para el 17 de marzo.
Tanto Maduro como Flores permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn mientras el proceso judicial avanza. Ambos podrán recibir una visita consular.
Con información de X Radio e Infobae

